Mario López Estrada, reconocido empresario guatemalteco, ha dejado un legado significativo no solo en el mundo de los negocios, sino también a través de su familia. Sus cuatro hijos han seguido diversos caminos, destacándose en diferentes áreas y contribuyendo al crecimiento y desarrollo del Grupo Onyx y otras iniciativas familiares. Cada uno ha aportado su talento y esfuerzo, manteniendo el nombre de su padre en alto.
Los hijos de Mario López Estrada son Mariana, Mario, Gabriela y Aurora. Cada uno ha desempeñado roles cruciales tanto dentro como fuera de la empresa familiar. Mariana, por ejemplo, es conocida por su trabajo en la Fundación Mario López Estrada y su involucramiento en diversas causas sociales. Mario López Pérez, ingeniero civil, ha tomado la batuta como CEO del Grupo Onyx, llevando adelante proyectos innovadores y sostenibles.
Mariana y Gabriela López
Mariana López de Lara ha tenido una carrera impresionante tanto en el sector empresarial como en el filantrópico. Graduada de la Universidad Francisco Marroquín, Mariana ha sido una figura clave en la Fundación Mario López Estrada, enfocándose en proyectos de educación y empoderamiento de mujeres. Su liderazgo ha sido esencial para fortalecer la misión de la fundación y ampliar su impacto en Guatemala.
Gabriela López Pérez, por su parte, ha jugado un rol importante en la administración y dirección del Grupo Onyx. Con una licenciatura en Mercadeo de la Universidad Rafael Landívar, Gabriela ha sido una defensora de la responsabilidad social empresarial. Además, ha trabajado estrechamente con organizaciones sin fines de lucro como la Fundación Ayúdame a Vivir, apoyando el tratamiento de niños con cáncer en Guatemala.
Mario y Aurora López
Mario López Pérez, el único hijo varón, ha seguido los pasos de su padre en el ámbito empresarial. Como ingeniero civil y actual CEO del Grupo Onyx, Mario ha liderado importantes proyectos de infraestructura y energía renovable. Su visión y capacidad para gestionar grandes iniciativas han sido fundamentales para mantener y expandir el legado empresarial de su familia.
Aurora López, aunque menos visible en los medios, ha contribuido significativamente en áreas clave dentro del grupo familiar. Su trabajo en la administración y coordinación de proyectos ha sido vital para la operatividad diaria del conglomerado. Aurora se ha centrado en asegurar que las operaciones del Grupo Onyx se desarrollen de manera eficiente y efectiva, manteniendo los altos estándares establecidos por su padre.
La familia López Estrada ha demostrado una notable capacidad para continuar y expandir el legado de Mario López Estrada. Cada hijo ha encontrado su nicho y ha contribuido de manera significativa al éxito continuo del Grupo Onyx y sus diversas iniciativas filantrópicas. Su compromiso y dedicación son testimonio del impacto duradero de Mario López Estrada en Guatemala y más allá.